Domingo: No estoy de humor para soportarme.
Días como hoy no deberían existir, yo no debería existir, no sirve de nada asegurarlo todo porque al final te das cuenta que en el presente en el que vives no tienes nada, que disfrutaste la mitad de lo que pudiste disfrutar, que no aprovechaste porque estar preocupado por todas esas “pequeñeces” que según tú harían tu vida perfecta.
Arrepentirse pues no creo que sea la palabra correcta, la verdadera responsabilidad la demuestras cuando asumes las consecuencias de tus actos y llegué a la conclusión de que toda esa pantallita que soy, todo ese cubo de hielo capaz de herir a cualquiera y no sentir remordimiento alguno se rompió, se fue, no puede afrontar ni una sola consecuencia, no quiere hacerse responsable, solo huir y tomar las decisiones más cobardes para evitar lo que llamamos dolor.
Y bien, justo ahora cuando todos los que rechazaste porque no eran lo suficientemente buenos para ti son felices con lo poco que tienen, recapacitas en que la perfección y el materialismo no te llevaron a ninguna parte, todo fue una perdida de tiempo, el ser fría no te hace perfecta, tan solo el hecho de tragarte las emociones y sentimientos por alguien va creando vacíos muy grandes lo que es peor es que nunca los podrás decir, nunca nadie se enterará y quedarán allí en tu cabeza recordándote todos los días lo infeliz que eres por no decir las cosas como son por no saber valorar a quienes te valoraron primero, por creer que se puede jugar de gratis con las personas. Pues tarde o temprano la vida viene a pasarte facturas de todo lo que derrochaste y ahí ya no eres tan recta, tan responsable, tan buena, tan perfecta, no eres nadie.
Cada quien construye su propio infierno y al parecer en lo único que fui perfecta fue en construir el mío.
Pd: Trago como perro hambriento y lo único que pierdo es peso, a este paso un día me desvaneceré con el viento.
